viernes, 19 de enero de 2007

DE TODO UN POCO (6)


La banda municipal de música de Valencia, era una banda de las mejores de Europa. Buenos profesores la componen, de verdad, pero lo mejor de ella era, sin duda alguna, su director, el maestro don Emilio Vega, grandiosa lumbrera del arte musical, que ganó en reñidas oposiciones la plaza que desempeñaba con tanto acierto. Qué derroche haría de sus conocimientos artísticos, que uno de los señores que formaban el tribunal de oposiciones llegó a exclamar:
- Este hombre sabe tanta música como nosotros y en cuanto a banda sabe más que nosotros. Es un verdadero pozo de ciencia musical.
Pero el pobre maestro Vega tiene un gravísimo defecto: va a Misa, comulga y es, por tanto, un católico ferviente. Y esto si que no lo podían tolerar los republicanos lerrouxistas de Valencia. A ellos les hubiera tenido sin cuidado que el maestro Vega fuera una calamidad. ¡çcon tal que la banda tocara con bríos la Marsellesa! Pero eso de creer en Cristo y la Virgen y frecuentar los sacramentos, ¡vamos! eso no tiene perdón de Dios, digo, de los republicanos.
Y empezaron a hacerle imposible la vida a don Emilio. Tras un expediente le formaban otro expediente, tras una multa le imponían otra multa. Actualmente estaba suspenso de empleo y sueldo... Y ha sucedido lo que había de suceder: que en cuanto don Emilio ha podido les ha dado a los republicanos de Valencia el gran puntapié y les ha dicho:
- Ahí os quedais.
¡Pero qué puntapié más soberano, santo Dios! Se ha ido a Madrid y después de unas brillantísimas oposiciones ha obtenido la plaza de director de la Banda de Alabarderos y en lucha contra diecisiete opositores más. Así como suena.
¿Y a los republicanos lerrouxistas no se les caerá la cara de vergüenza?

Merecéis por vuestra chanza
señores republicanos,
poneros una corona
de alfalfa, cebolla y rábanos.

¿Pero qué habíamos de esperar de un partido español que tiene por jefe a un extranjero y que hace concejales de la tercera capital de España a hombres tan cultos que dicen que el año tiene siento cetenta días?
Lo raro ha sido que el maestro Vega haya tenido tanta paciencia y no se haya marchado antes.
Mi pésame a los buenos valencianos y mi enhorabuena el dignísimo don Emilio.

Hace unos días un tranvía eléctrico atropelló en Valencia a una mujer, haciéndola papillas. ¿Se enmendaron por esto los tranvieros? ¡Ca! El martes, otro tranvía atropelló a un hombre y le mató también.
Entre los tranvías, motocicletas, automóviles y aeroplanos sobre todo, nuestra existencia va resultando un problema cada vez más difícil. ¿Dónde nos meteremos cuando el aire esté saturado de máquinas voladoras y la tierra sea cruzada en todos los sentidos por esos torbellinos homicidas que se llaman automóviles?
De hoy en adelante será preciso que salgamos de casa con una armadura estilo Carlos I y con la Extrema Unción por añadidura.
Casi, casi estoy tentado de cantar un himno a los felices habitantes de las selvas primitivas. No gozaban, es cierto, de las ventajas de la civilización moderna, pero tampoco sufrían sus inconvenientes. Vivían, quizás, sin grandes emociones, pero vivían más tiempo que nosotros, con más dulzura, con más calma... ¡Dichosos ellos!

Dice "Gaceta de Cataluña":
"El Presidente de la República Francesa, el mastodonte Loupillón, como le llaman los periódicos ultra-pirenaicos, ha ido a Bizerta (Africa francesa) y nuestro Gobierno envió a saludarle al crucero "Cataluña".
Cuyo Comandante telegrafió que había sido recibido afablemente por Fallieres.
Canalejas no cabía en sí de puro gozo y enseñaba el telegrama a todo el mundo.
¿Acaso creía que Fallieres iba a recibir al Comandante con cachetes?"
Es muy infantil don Pepito. ¡Que tal concepto tendrá formado de sí mismo y de su Gobierno, que se alegra y se admira de que reciban cortesmente a un representante suyo!

El socialista Morato publicó un suelto en "Heraldo de Madrid", recomendando a los obreros que no debiliten la situación que preside el señor Canalejas...
Hay quien se admira de todo esto. Yo no. ¿Qué diferencia hay entre un republicano, un socialista y un canalejista? Ninguna.
Son los mismos perros con diferentes collares.

Por disposición del Gobierno turco han sido clausuradas todas las logias masónicas que había en aquella nación.
¿Cuándo se hará en España lo mismo? Tardará mucho todavía, que sin logias no pueden actuar los partidos liberales. Tardará. Y mientras, lamentemos con toda el alma que nos den lecciones de cordura los gobiernos mahometanos.

En Barcelona existen grandes diferencias entre los partidarios de Lerroux. Se habla de disidencias, de enemistades y de odios poco menos que africanos.
Lerroux quiere calmar los ánimos y evitar que los chicos se peguen. Pero si emplea para conseguir su objeto el sistema de los argumentos, no le auguro gran resultado. Todo lo que no sea un buen puñado de duros...
¡Este último procedimiento sí que conmueve el alma!

ROBERTO
29 de abril de 1911 Revista de Gandia.

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